Producto Mínimo Viable (MVP) y Ciclo de Aprendizaje

Muchos emprendedores basan sus decisiones en un estudio de mercado, otros se limitan a construir algo porque creen en su idea.

Este esquema normalmente no funciona, y lo peor es que muchas startups gastan tiempo, dinero y esfuerzo en desarrollar un producto o servicio que no quiere nadie.

Como la realidad rara vez se ajusta a nuestros esquemas, será mejor que nosotros nos adaptemos a la realidad. Ahí es donde entra la estrategia del MVP o Producto Mínimo Viable.

El Producto Mínimo Viable te permite comprobar las hipótesis de tu modelo de negocio, invirtiendo los mínimos recursos posibles (tiempo, dinero, esfuerzo) y obtener un buen feedback de tus clientes.

Empieza ya a pensar en tu producto o servicio viable mínimo que te permita lanzar el producto con el mínimo de características, con un coste mínimo, y establecer contacto con clientes reales para conseguir información relevante mediante una serie de métricas.

El ciclo de aprendizaje y el MVP

El MVP está pensado para que trabajes con el ciclo: Construir – Medir – Aprender

El proceso lo realizas en este orden pero se plantea en el orden inverso, es decir:

  1. Establece una serie de hipótesis que queremos comprobar (Aprender),
  2. Define una serie de indicadores o métricas que nos llevara a extraer la información que nos ayude a comprobar la hipótesis (Medir)
  3. Construye el producto viable mínimo que necesitamos para medir y aprender sobre nuestra hipótesis (Construir)

Comienza con la pregunta más básica: ¿existe un grupo de clientes con el problema que nuestro producto quiere solucionar? Si la respuesta es “no”, tienes tú el problema y hay que replantear todo de nuevo, si la respuesta es sí, has dado el primer paso para construir algo que tus clientes quieren.

El MVP y los “early adopters”

Si creas un MVP es normal que no agrade a los clientes más exigentes de tu mercado, pero en todo nicho suele haber clientes predispuestos a estar a la última conocidos como “early adopters”. Es con este público en mente con el que debes plantearte este proceso.

“Release early, release often”

Este “mantra” nos sugiere lanzar tu MVP tan pronto como sea posible y a partir de ahí relanzarlo muy a menudo.

Está demostrado que muchas startups fallan por emplear muchos recursos en su primer diseño. Lo importante es comprobar que has encontrado un problema por el que los early adopters están dispuestos a pagar para tener una solución y que tu producto es una solución adecuada. En cada nuevo lanzamiento de tu MVP, procura acercarte un poco más y poner a prueba las hipótesis que te proporcionen información relevante.

Puedes ampliar información en este link del blog de Ash Maurya: Minimum Viable Product (en inglés)

 

 

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