Las visiones nacen en el corazón, pero para hacerlas realidad deben pasar por la mente y por la acción.

Sin una visión nunca vas a iniciar nada. Guárdala en tu corazón: es lo que quieres hacer y por lo que vale la pena luchar.

Cuando la tengas, ponla por escrito y tenla siempre presente al tomar decisiones.

Las visiones nacen en el corazónCada día debe ser una oportunidad para crecer con ella y estar un poco más cerca de lo que quieres construir.

Se constante, y no te desanimes si no lo logras del todo. Seguro que el camino te habrá enriquecido de muchas maneras y tendrás una historia que contar

 

¡Gracias por leer, comentar y compartir!

emprende y vive

Únete al grupo

Suscríbete gratis a nuestra newsletter y recibe información de las novedades de Emprende y Vive

100% libre de spam

Te has registrado con éxito